miércoles, febrero 23, 2005

La Política y la Ciencia de lo Complejo

Los modelos que tratan de explicar comportamientos sociales, e incluso la política que intenta regular la vida de las sociedades, deben dejar atrás las posiciones absolutistas también asumidas por la ciencia cuando el mundo y las leyes de la naturaleza se creían eran inmutables, simétricas, ordenadas y generales. Los nuevos estudios científicos, los nuevos descubrimientos en el campo de la mecánica cuántica y el desarrollo de nuevas teorías basadas en la exploración de lo complejo y el azar, arrojan luz sobre una realidad mutable, asimétrica, desordenada, y por ende
hermosa. Es por esto que las tendencias ortodoxas, estáticas y absolutistas, aplíquese incluso a tendencias políticas y económicas, deben abrirse al cambio, a la diversidad de opciones, al libre tránsito de las ideas que serán el oxígeno que dará vida a los nuevos modelos sociales y científicos.

lunes, febrero 14, 2005

La Búsqueda de la Permanencia y lo Inmutable

Aquiles parte en busca de algo permanente e inmutable, "pero la enseñanza de La Ilíada, amarga lección que el héroe Aquiles aprende demasiado tarde, es que sólo se logra tal perfección a costa de la humanidad del individuo: éste tiene que perder la vida para acceder a ese plano de gloria. Para los seres humanos, hombres y mujeres, para nosotros, ser inmutables, estar exentos de cambio, tener seguridad total y permanecer inmunes a los veleidosos altibajos de la vida, sólo es factible al dejar este mundo, al morir, o al convertirnos en dioses. Horacio nos dice que los dioses son los únicos seres que llevan una vida sin riesgos, exenta de angustia y cambio". Carl Rubino (Winged Chariots and Black Holes: some Reflexions on Sciense and Literature), extraido del libro ¿tan solo una ilusión? de Ilya Prigogine

viernes, febrero 11, 2005

Caos y Cuántica

Si tendría que argumentar a favor de la diversidad en todos los aspectos humanos me vería tentado a recurrir a la teoría cuántica, que explica ese caos interno del que están compuestas nuestras moléculas y nuestros átomos y los neutrones y protones y los gravitones y fotones y pare de contar. Esa esencia caótica, impredecible, fractal, es la sustancia de la que está hecha nuestra materia, nuestra conducta, nuestros pensamientos, nuestro cerebro. No sería nada errado y mucho menos mal intencionado, ni siquiera fatalista decir que estamos estructurados bajo las reglas del desorden. Desorden no implica inestabilidad, de hecho las nuevas teorías del caos nos enseñan que las estructuras más maravillosas de la naturaleza, como lo son una bacteria, un árbol, una nube una flor o nuestra misma humanidad son producto de millones de combinaciones probables y que de estas sólo tienen éxito aquellas cuya estructura sea estable y apta para la existencia en este universo, que estudiado en gran escala muestra un comportamiento algo ordenado y a veces pareciera ser predecible.